Hace casi tres años, sentado ante una botella de cerveza Tiger en un bar del barrio de Khao San Road, donde coincidí con él, envuelto por el calor húmedo de Bangkok y el ruido de los viajeros que llegan allí creyéndose el Leonardo DiCaprio de la película La playa, Walter Astrada (Buenos Aires, 1974) bromeaba diciendo que para impresionar a alguien podía contarle que había atravesado Siberia y Mongolia en moto. Leer reportaje completo