En los años noventa, cuando ya había cumplido los 60, Ernie K-Doe decidió colocarse una corona sobre su melena azabache, echarse una capa sobre los hombros y proclamarse a sí mismo “el emperador del Universo”. Durante aquella época se convirtió en uno de los personajes más excéntricos y populares de Nueva Orleans. Aquel fue el momento también en el que abrió su bar en el número 1.500 de la avenida Claiborne, una de las arterias que atraviesa la ciudad, en Tremé. Lo bautizó Mother in law, en recuerdo de su tema homónimo con el que había logrado en 1961 su mayor éxito (número uno de la lista Billboard incluido). Allí organizaba conciertos de jazz y solía salir a la puerta a recibir a sus clientes como un buen anfitrión que celebra una fiesta en su casa. Eso era en realidad lo que hacía. K-Doe falleció en 2001 cuando sus riñones y su hígado, anegados de tanto alcohol durante años, finalmente se rindieron. Hoy está enterrado en el cementerio de Saint Louis, en el barrio, uno de los más antiguos del país, uno de los lugares más simbólicos de la ciudad. Leer reportaje completo