Sucedió a comienzos de diciembre de hace cuatro años. La irrupción de Dáesh (grupo terrorista autodenominado Estado Islámico de Irak y el Levante) en el panorama internacional y la proclamación de su califato cambiaron abruptamente la realidad de esta amenaza mundial. Decenas de jóvenes se marchaban entonces de los países europeos para unirse a sus filas en Irak o Siria. Y algunos de ellos, los retornados, como se los denomina, empezaban ya a regresar… Leer artículo completo