Por el archipiélago de Chiloé, en la región de Los Lagos, en el centro-sur de Chile, la vida ha pasado alrededor siempre navegando. Así hicieron los primeros pobladores nómadas que llegaron en sus balsas de tres tablas, donde vivían, buscando refugio del viento y los mariscos de sus aguas. También los españoles, tripulantes de las naves de Alonso de Camargo que avistaron estos islotes en su viaje hacia el Perú, que apuntaron en el cuaderno de bitácora que volverían y así lo hicieron a finales del siglo XVI. Leer artículo