El comienzo de los célebres cómics de Astérix salta a la memoria cuando uno se acerca a Matavenero, en la región de El Bierzo, provincia de León. Cuando se recorre el sendero que conduce a esta ecoaldea, a este pueblo resucitado que brota en un valle de castaños y encinas, a más de mil metros de altitud. Cuando se pierde la señal del teléfono y, al final del camino, aparecen medio centenar de casas pintorescas, de piedra, madera y metal, de tejados de tejas y chapa, salpicadas como setas en el monte. Leer reportaje completo