Cuando era pequeño, dice, le daban miedo los alienígenas. Estaba convencido de que una noche llegarían en su nave y se lo llevarían con ellos. Que sería abducido. Aquello le aterraba, pero dice también que siempre se sintió un poco extraterrestre y que por eso dejaba la ventana de su habitación entreabierta para que pudieran entrar sin demasiado alboroto. En esta paradoja infantil se sustenta lo que hoy, ya adulto, al menos según el DNI, es: un amante de la ciencia ficción, cómico de convicción y actor de terror de profesión. A Javier Botet (Ciudad Real, 1977) quizá no le pongan cara. Pero les contaremos que es uno de los actores españoles que más trabaja. Que este año ha rodado ocho películas. Que para 2017 tiene previstos 11 estrenos. Que le llaman de Estados Unidos, de Inglaterra, de todo el mundo. Que hoy vive a pleno rendimiento del cine y cobrando «bien», pero que para dentro de un par de años espera haberse consolidado definitivamente y que su caché suba hasta cobrar «muchísimo». Seguir leyendo