A Friedrich lo que más le preguntan, por encima de qué a temperatura se funde el hierro, de cuánto tarda en moldear una hoz o de cualquier otra cosa, es qué hace él aquí. No él en concreto, Friedrich Bramsteidl, de 55 años, pelo rubio ondulado, pequeños ojos azules, boina calada, séptima generación de familia de herreros de la zona de Salzburgo, sino él en genérico, un austriaco en Mazonovo, en el concejo de los Oscos, en la Asturias menos conocida. Y cómo se ha convertido un austriaco en el último herrero de mazo de la región, en el último artesano del hierro forjado. Leer reportaje completo