Su abuela, de origen holandés, escondía en su casa a los perseguidos por los nazis en la Holanda de la II Guerra Mundial. De ella aprendió que “incluso si tienes miedo, enfrentarse a las injusticias y dar la cara por otros es lo que nos hace humanos”. Con su padre descubrió, en los agitados años 60, que en su país las desigualdades entre blancos y negros eran endémicas y estaban arraigadas en el sistema. Carla Wallace (Prospect, Kentucky, 1957) ha dedicado su vida a seguir los pasos de ambos, como activista primero por los derechos de los homosexuales y desde hace siete años como una de las fundadoras del movimiento Showing Up for Racial Justice (SURJ), que pretende movilizar a los blancos de clase trabajadora contra el racismo y la desigualdad y concienciarlos de que “su silencio significa consentimiento”. SURJ ha creado una red de miles de personas en EE.UU. agrupadas en más de 150 oficinas locales que colaboran también con el movimiento Black Lives Matter (BLM) en protestas como las de Charlotte por una de las últimas muertes conocidas de un hombre negro desarmado a manos de la policía. Seguir leyendo