Creció a la sombra de su padre, John Carradine, uno de los actores fetiche de John Ford. Rodó más de 200 películas, aunque triunfó por su papel en la inolvidable serie Kung fu. Y vivió siempre al límite, disfrutando su pasión por el cine, la música y las mujeres. Un año después de su morbosa muerte, la familia y amigos de David Carradine hablan por primera vez y comparten con nosotros sus recuerdos y sus fotos más íntimas. Leer reportaje