Es una estrella en Estados Unidos. Gana más de 15 millones de euros al año, le aclaman en la calle y tiene incluso un doble que se alquila para fiestas. Pero Pau Gasol vive alejado del glamour de Los Ángeles. Lo suyo es el esfuerzo, la superación. Y competir por proclamarse de nuevo campeón de la NBA mientras planifica ya junto a su novia su futuro fuera de las pistas. Leer reportaje