Quería ser pintor, pero se convirtió en una leyenda del cine. Y a pesar de que nunca rodó en tierras españolas, enseñó a disparar a Picasso y a Sara Montiel y demostró sus dotes como torero en Toledo. Cuando se cumplen 50 años de su muerte, la familia y amigos de Gary Cooper recuerdan al mito de Hollywood y su relación con España. Momentos inéditos de un héroe que aún sirve hoy de inspiración en la Casa Blanca. Leer reportaje